RECUERDEN AQUELLOS DÍAS…

Recuerden aquellos días pasados cuando ustedes, después de haber sido iluminados, sostuvieron una dura lucha y soportaron mucho sufrimiento…Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su vida. (Hebreos 10:32-39 NVI)
RECUERDEN AQUELLOS DÍAS…
EDITOR INVITADO: JOHN CAUSEY
Nota de Kip McKean: En primer lugar, considero a John Causey como un hermano y amigo muy querido. Así que me da una profunda alegría compartir con ustedes que John y Emma Causey oficialmente fueron agregados a la membresía en la Iglesia Cristiana Internacional de la Ciudad de los Ángeles el 9 de abril de 2017, uniéndose así al nuevo Movimiento de Discípulos Totalmente Comprometidos de Dios! John fue bautizado en el año 1979, siendo el primer bautismo del Ministerio universitario del Estado de Indiana. Emma fue bautizada a través de los esfuerzos del mismo Ministerio en el año 1982. Se casaron en el año 1984. En el año 1989, los Causeys escucharon el llamado de Dios y entraron en el ministerio de tiempo completo. Durante la década de 1990, Dios usó a los Causey para liderar poderosamente la Iglesia de Chicago, la Iglesia de Londres y de la Región Metropolitana de la ICOC (International Church of Christ: Iglesia Internacional de Cristo) en Los Ángeles, a la que llamamos la Región de Southland.

Después de que la ICOC volviera a la teología de la Iglesia Tradicional de Cristo en el año 2002 y la consiguiente caída de miles de discípulos después de la carta de H. Kriete en el año 2003, John se dedicó mucho a HOPE Worldwide como portavoz y miembro del consejo de este brazo benevolente. En el año 2010, John fue elegido como miembro fundador de los Ocho Equipos de Servicio de la ICOC, quienes trabajaron en conjunto para supervisar el remanente de la ICOC aun cuando estas congregaciones abrazaban la autonomía (El equipo de servicio no tiene un líder establecido.) Digno de mención, es que Juan fue reelegido en este equipo de servicio cada año hasta su renuncia el otoño pasado. Además John, fue el Coordinador de las Reuniones de Staff de la ICOC en Los Ángeles. Además de estos cargos, John discipuló a los Líderes de la Iglesia de las regiones de Asia Pacífico y Oceanía de la ICOC, que tienen una membresía colectiva de más de 10.000 personas. Con todas estas responsabilidades, John fue indiscutiblemente el Evangelista más influyente en la ICOC hasta su auto-impuesta renuncia a todas las responsabilidades en octubre de 2016. Durante estos años, nuestra amada hermana Emma desarrolló un programa dinámico de entrenamiento de liderazgo para madres e hijas llamado “Perlas finas para las muchachas divinas”. Por favor, lea el notable relato de John, de cómo el Espíritu llevó a los Causey al Movimiento de Discípulos Totalmente Comprometidos – ¡En nuestro Año de lo Imposible!

Recuerden aquellos días pasados cuando ustedes, después de haber sido iluminados, sostuvieron una dura lucha y soportaron mucho sufrimiento…Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su vida. (Hebreos 10:32-39 NVI)
Mientras crecía mi mamá me decía: “Nunca olvides de dónde vienes, porque puede salvarte de donde puedas terminar!”. Nací en una familia muy conservadora y religiosa. Mi abuelo, John Adam Causey, fue el Fundador y Pastor de una gran Iglesia Bautista en el sur de Chicago, Illinois. Él era un líder visionario de la iglesia, él plantó iglesias en los estados vecinos de Missouri e Indiana. Mis abuelos tenían seis hijos, y cinco de ellos eran ministros. La excepción fue mi padre, John Adam Causey II. Mi padre trabajó para como empresario en “International Harvester”. Poco después del matrimonio, mis padres estaban ansiosos por tener muchos hijos. ¡Sin embargo, mamá tuvo cinco hijas seguidas! Como Ana, mi mamá le juró a Dios: “Padre, si me das un hijo, cuando él sea mayor, lo entregaré para servirte”. Dios respondió a su oración, y John Adam Causey III nació! (yo). Mi mamá a menudo me repetía su voto mientras crecÍa, y por mi parte yo tenía miedo y una resistencia completa a la religión. A los 18 años, decidí asistir a la Universidad y a la Escuela de Negocios, y así comencé a prepararme para seguir los pasos de mi padre.

Durante el otoño de mi primer año en la Universidad, recibí la devastadora noticia de que mi papá tenía cáncer de próstata avanzado y no había esperanzas de que se recuperara. Durante el segundo fin de semana de Octubre viajé desde la universidad y lo visité. Al llegar de regreso, ese domingo en la noche recibí una llamada que mi papá había fallecido a sólo 48 años de edad.

La pérdida de mi papá fue devastadora, ya que fue una gran inspiración para mi vida. Unos meses después del funeral, me di cuenta de que ver el efecto del cáncer en su cuerpo me llevó a un “tiempo de temor”. Entonces le dí una oportunidad a la religión. Así que me uní al Coro Evangélico de la Universidad y comencé a ir a la Iglesia los domingos. Mientras todos estos cambios me hicieron sentir mejor y me ayudaron a llegar a la paz con el fallecimiento de mi padre, no influyeron en mi carácter pecaminoso de inmoralidad, arrogancia, lenguaje sucio y egoísmo. Aquellos 10 meses de ser más religiosos me hacían ver mejor por fuera, pero sin cambiar por dentro.

¡En el otoño de mi segundo año de Universidad, Dios obró de una manera milagrosa!

En ese momento, la Iglesia de Cristo del Este decidió “experimentar” en el Ministerio universitario! Greg y Teresa Jackson fueron nombrados para tomar el cargo de ministros. En la primera visita oficial de Greg a la Universidad Estatal de Indiana, oró para que Dios lo llevara al dormitorio correcto; para que el ascensor se abra en el piso correcto; y para que la puerta de un estudiante esté abierta y abierta al Evangelio! Cromwell Hall era ese dormitorio; el noveno piso fue donde se abrió la puerta del ascensor; y mi puerta era la única puerta abierta esa mañana! Greg entró y me invitó a una Charla del Alma (Conversación Bíblica). ¡Estudiamos la Biblia durante seis semanas, y yo fui el primer bautismo en el campus del nuevo Ministerio de la Universidad Estatal de Indiana!

Decenas de otros estudiantes fueron bautizados durante mis tres años restantes. Además, mi mamá, varios miembros de la familia, y el amor de mi vida, Emma Jackson, se convirtieron en discípulos! Estábamos totalmente dedicados a la Palabra de Dios, a las relaciones de discipulado uno-a-uno, y a predicar la Palabra diariamente a nuestros compañeros, amigos y familias. En 1982, nuestro Ministerio Universitario comenzó a participar en los recientes Seminarios de Misiones Mundiales en Boston, uniéndose así a Kip McKean y al Movimiento de Compromiso Total de Boston para evangelizar a las naciones.

Después de mi graduación y de dos años de citas puras, Emma y yo nos casamos y comenzamos una aventura más allá de todo lo que podríamos haber “pedido o imaginado” (Efesios 3:20-21). Trabajé para Ford Motor Company y luego en IBM. En 1986, fui a la Escuela de Postgrado de Sanford para obtener una Maestría en Negocios (MBA). Durante este tiempo, Emma y yo ayudamos a Tom y Sheila Jones – como los Líderes del Ministerio Universitario – en la plantación de la Iglesia de Birmingham (Alabama).

Al terminar mi MBA, volví a trabajar en Ford Motor Company en Indianápolis, Indiana. Nosotros liderabamos en la iglesia un Grupo Familiar y también una charla bíblica. Durante este tiempo, recibimos una llamada del Liderazgo de la Iglesia de Chicago que nos invitaba a servir como LÍderes de Región de tiempo completo para el Ministerio en el sur de Chicago. Esto nos llevaba a la misma ciudad y área donde mi abuelo había construido su iglesia décadas antes! Entonces me acordé del voto de mi madre y con gusto acepté el cargo en aquel ministerio! ¡Con la oración y el poder de Dios, crecimos de 90 miembros a 400 en tres años! Kip McKean personalmente nos invitó a servir en la Iglesia de Washington DC. Comenzando con 500 miembros, dentro de tres años vimos el Espíritu trabajar poderosamente, creciendo la iglesia a 1.800 miembros y teniendo nuestros Servicios de Adoración Congregacional en el Salón de la Constitución ubicado en el Capitolio!

Kip volvió a desafiar nuestra fe a fines del año 1994 llamándonos a trasladarnos a Europa para dirigir la Iglesia de Londres y las Iglesias del Reino Unido. Fuimos la primera pareja afroamericana encargada de dirigir Gran Bretaña y las naciones vecinas. ¡Dios bendijo nuestra fe, nuestras oraciones y nuestra confianza en Él, y la iglesia creció de 800 a casi 2.000 en menos de tres años! Todas las iglesias en el Reino Unido experimentaron un tiempo de renovación y crecimiento por la gracia y el favor de Dios.

En 1999, fuimos llamados a liderar la Región Metropolitana de la ICOC en Los Ángeles y recibimos el discipulado de Kip y Elena. ¡Cientos de almas fueron salvas, Dios aumentó nuestro número de 350 a casi 1.000 personas! Todavía recuerdo con cariño julio de 2001, cuando Dios bendijo a nuestra región permitiéndonos bautizar a más de 100 personas en un mes! ¡Esos fueron años fructíferos! Emma y yo abrazamos plenamente el discipulado, el liderazgo central de nuestro movimiento, Kip McKean como el líder de Dios de nuestro Movimiento y también abrazamos el sueño de la evangelización de las naciones en nuestra generación.

En el año 2003 comenzamos una época de gran desafío. Durante ese año, dos meses después de la Carta de H. Kriete, los McKeans fueron injustamente despedidos como los Líderes de ICOC de Los Ángeles y de todo el movimiento. Fue entonces cuando nuestro Grupo de Líderes de la Región de Los Ángeles decidió que ya no tendríamos un Evangelista “Líder” o “Superior” para reemplazar el papel de Kip en la Iglesia de Los Ángeles. En retrospectiva, ahora entiendo que decidimos pecaminosamente que cada región debía tener “independencia local” (Autonomía), y que cada región operaría y funcionaría localmente – sin supervisión ni responsabilidad de un liderazgo central. Como grupo, reconocimos que debíamos cooperar y funcionar como ocho partes iguales de la iglesia más grande de Los Ángeles. Seleccionamos un “Evangelista Congregacional” – no el mismo Evangelista Líder, ya que el Evangelista Congregacional no tenía autoridad. Él sólo coordinaría nuestras actividades acordadas en toda la iglesia y no tendría discipulado ni supervisión de liderazgo dentro del grupo. Sin embargo, esta decisión de autonomía y de no tener estructura formal de discipulado grupal condujo posteriormente a la ruptura del discipulado en toda la iglesia. Lo que Kip ha enseñado por ahora casi 40 años es cierto: “Las iglesias autónomas engendran discípulos autónomos”. El pecado de autonomía aísla a los discípulos, lo que permite a Satanás – el león – devorarlos. (1 Pedro 5: 8-9).

Personalmente quiero asumir la responsabilidad de mi papel en la creación de esta nube independiente y autónoma dentro de la ICOC en Los Ángeles. Lamento profundamente mi influencia en la creación del concepto no bíblico de un “Evangelista Congregacional” sin autoridad. Hoy, sinceramente pido perdón a los miembros de la ICOC en Los Ángeles, ya que creo que muchos miembros y líderes han sido afectados negativamente por esta decisión de alejarse de las relaciones desafiantes y sanas de discipulado que todos necesitamos en nuestra vida cotidiana.

Durante los años de 2004 y 2005, mantuve contacto con los McKeans cuando Dios los llevó a Portland, Oregón. Asistí a los dos primeros Jubileos de Portland y observé el liderazgo de Kip y el compromiso continuo con el discipulado en la Iglesia, el Liderazgo Central de la Iglesia y una misión visionaria para alcanzar a todas las naciones con el Evangelio en nuestra generación. Sin embargo, en el otoño de 2005, me aparté silenciosamente de los McKeans. Con la reticencia expresada, pero para mi vergüenza eterna, firmé dos cartas que despojaban pecaminosamente a Kip de nuestras iglesias. Lamentablemente, durante 12 años no había seguido ni buscado, ningún contacto, o perseguido la reconciliación, con un hermano que había significado tanto, y hecho tanto en mi vida espiritual a través de los años! Las Escrituras enseñan: “porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará” (Proverbios 24:16) ¡Dios nos ayude a todos, si en el juicio pecaminoso, creemos que ningún discípulo puede volver a levantarse!

Del 2015 al 2016, Dios comenzó un período de disciplina y refinamiento en mi vida espiritual. Durante este período viajé más de 200,000 millas alrededor del mundo: viajes múltiples a Asia, Europa, África y las islas del Pacífico, así como varios viajes domésticos en los EEUU sirviendo a las iglesias de la ICOC y a HOPE por todo el mundo. En junio de 2016, me di cuenta de que me había cansado emocional y espiritualmente, de intentar ayudar, pero con poco éxito, en los muchos y serios desafíos enfrentados dentro de HOPE Worldwide y de nuestras iglesias. Gordon Ferguson – un anciano de la ICOC y un opositor abierto del Movimiento de Discípulos Totalmente Comprometidos – declaró lo que sentí en mis viajes, en su libro “Mis tres vidas – la historia de un hombre y de tres movimientos”, “La ICOC [en 2015 tenía] 667 congregaciones en general; 381 de las cuales bautizaron de una a 10 personas en un año y 122 restantes tenían cero bautismos. Así, en nuestras 667 iglesias, 503 (75%) bautizaron entre cero y 10 personas. Y permítanme decir lo obvio aquí – cuando los bautismos son tan pocos – las cosas no están cerca de ir bien”.

Discutí sobre mi agotamiento con el grupo de staff, pidiendo un tiempo libre para recuperarme espiritualmente. El grupo de staff me dio su apoyo, pero otros no consideraron esta solicitud. Traté de mantenerme en pie, sólo para darme cuenta de que estaba más que cansado; estaba completamente desgastado. Iba a necesitar mucho tiempo fuera del ministerio para pasar tiempo con Dios para revivir y refrescar mi alma.

Así que en octubre de 2016 renuncié a mi cargo de Líder de la Región Metropolitana de la ICOC de Los Ángeles. Renuncié al equipo de servicio de la ICOC. Renuncié a la supervisión y los roles que tenía con las iglesias en Oceanía, Asia y en particular con las iglesias de Filipinas. Durante los siguientes cinco meses, me dediqué a la oración, el ayuno, al estudio de la Biblia y la lucha con Dios, para obtener claridad y comprensión de mi condición espiritual y de su voluntad futura para mi vida. Todas estas cosas me ayudaron a tener un tiempo de intensa revelación espiritual, dolor, soledad, corrientes de lágrimas, clamores por la misericordia de Dios y una súplica para que el Espíritu Santo llene mi corazón y mi vida, que estaban vacíos. Hoy doy gracias a Dios por este tiempo de sufrimiento. Él ha llenado de nuevo mi corazón de fuego, Él refrescó mi alma y me hizo recordar, las convicciones centrales de mi conversión a Cristo! Durante este tiempo, los Salmos 25 y 86 proporcionaron esa luz y guía.

En el otoño de 2016, luché con la pregunta: “¿Por qué las iglesias de la ICOC no crecen, sino que están llenas de problemas aparentemente sin solución que me agotaron?” Después de estudiar la Palabra, llegué a una profunda convicción de que el Liderazgo Central es el plan de Dios (Números 27:15-18) Después de abandonar a Kip, nuestro padre en la fe, nos convertimos en un grupo de iglesias dirigidas por los oídos y no por los ojos visionarios. Así que en enero de 2017, después de otro estudio bíblico sobre la reconciliación, Dios puso en mi corazón llegar a Kip. Me di cuenta después de todo lo que pasó en 2003, que ya habían pasado 14 años! ¡14 años! Inmediatamente me acerqué por teléfono y, llorando, me disculpé por mi ceguera de todo lo que Dios estaba haciendo en el Movimiento de Discípulos Totalmente Comprometidos, por ser parte de todo el juicio, por permitir que pasaran años, por el dolor que él y Elena habían experimentado avergonzándolos a través de una falsa desvinculación. Kip respondió con calidez, apertura y perdón. Expresó con humildad todo lo que Dios le había dado. Kip compartió conmigo las lecciones que necesitaba para aprender sobre la humildad, el perdón, la confianza en Dios y tener misericordia para los débiles.

A principios del mes pasado en marzo de 2017, Emma y yo fuimos invitados por Kip y Elena a cenar en su casa. Después de esta reunión increíble, me sentí muy renovado y muy alentado por dos días de conversaciones con Kip sobre su vida, convicciones y lecciones aprendidas de Dios. Nunca olvidaré el tiempo que Kip y yo caminamos hacia el monte Hollywood (a quien llama cariñosamente monte Shalom), se arrodilló y oró por nuestras vidas, nuestras familias, la ciudad de Los Ángeles y las naciones del mundo. Aunque encontré a un Kip confiado, vi claramente cómo Dios había transformado la confianza natural de Kip en una confianza en Dios solamente. Me entusiasmó ver la misericordia, la gracia y el amor que Kip tiene por todos los hermanos y hermanas en la ICOC, a pesar de la herida y la separación que Kip y su familia habían experimentado. Le expresé a Kip que estaba orgulloso de su relación con Dios y de su transformación inspiradora. Le hice saber que “Mis momentos más felices y fructíferos fueron sirviendo bajo su liderazgo” y que “como era en los primeros días, él sigue siendo un líder visionario y el hombre de Dios en esta generación”.

Al día siguiente, asistí a la Reunión de Staff, de las iglesias Cristianas Internacionales en Los Ángeles. Me quedé impresionado por lo que mis ojos vieron! Fui testigo del fuego en el canto, el celo mientras compartían sobre los bautismos de la semana anterior, y un calor increíble en el compañerismo… entonces “me acordé de los primeros días después de haber recibido la luz” como estudiante universitario en el Movimiento de Dios! Esta fue la iglesia en la que fui bautizado! Yo estaba tan inspirado por la emoción de los discípulos mayores, y decenas de jóvenes de 19 a 23 años de edad, que eran apasionados de estar a tiempo completo en el ministerio! Yo estaba muy convencido de que mi propio corazón de juicio y falta de fe no me permitía ver cómo el Espíritu se movía en el nuevo Movimiento. Después de una larga confraternidad salí y oré la mayor parte de ese día, agradeciendo a Dios por lo que mis ojos y mi corazón acababan de ver (Lucas 10: 23-24). Ese día recordé que hay una enorme diferencia entre un grupo de iglesias que forman una comunidad y el Movimiento de Dios!

En otra ocasión, le pedí perdón a mi amigo Kip por haber enviado evangelistas y ancianos a Hilo, Hawaii, en septiembre de 2006 para oponer los esfuerzos de Kip y Elena para ayudar a los jóvenes líderes del ministerio, Kyle y Joan Bartholomew, para revivir la Iglesia de Hilo. Irónicamente, he llegado a comprender que esta acción singular hizo que Kip y los líderes de Portland concluyeran que Dios les estaba diciendo que no había “remedio” (2 Crónicas 36: 15-16) para curar la ICOC. Así, a partir de este incidente, el Espíritu suscitó el nuevo Movimiento, las Iglesias Cristianas Internacionales (International Christian Church ICC: ICI en español,)! Hoy, veo claramente que el nuevo Movimiento es “El Movimiento” de Dios y Kip es el hombre de Dios para esta generación ¡y siempre lo ha sido!

Hoy, estoy muy agradecido por este viaje. He cometido muchos errores y caído muchas veces. Sin embargo, Dios me ha levantado con su Gracia otra vez! Tengo muchas ganas de este próximo capítulo en mi viaje espiritual con Dios y Su Movimiento. Las Iglesias Cristinas Internacionales tiene como convicciones fundamentales: 1) El Liderazgo Central, el cual da dirección que produce una unidad total entre las iglesias (Números 27:15-18); 2) Discipulado es un mandato de Dios (Mateo 28: 19-20); y 3) La visión dada por Dios de la evangelización de las naciones en nuestra generación porque “Dios nuestro Salvador quiere que todos los hombres sean salvos y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2: 3-4).

Mi deseo sincero, es que todos entendamos que hemos perdido 14 años, y que no estemos dispuestos a perder más. Mi sueño y mi oración es que todos los discípulos esten unidos gloriosamente. Imagínense si nuestros queridos hermanos y hermanas de la ICOC volvieran a sus convicciones bíblicas radicales sobre el liderazgo, el discipulado y la evangelización de las naciones de nuestra generación que todos compartimos en las décadas de 1980 y 1990! Imagínense la gloria a Jesús si los discípulos “Recordaran aquellos días de antaño, después de que recibimos la luz”, cambiaran sus convicciones y se reúnan en el Movimiento de Dios. ¡Imagínense la alegría de abrazarse unos a otros aquí en la tierra y cantar juntos cuando todos lleguemos al Cielo! Si lo que he compartido se identifica con usted, por favor póngase en contacto conmigo. Emma y yo queremos servir humildemente, como un puente entre los McKeans y cualquier persona (especialmente líderes) que pueden haber sido heridos durante el liderazgo de los McKeans en la ICOC entre junio de 1979 y agosto de 2001. Kip y Elena han ofrecido con gracia, sentarse con nosotros y cualquier persona que de buena fe anhele ser reconciliado. Sabemos que nuestros corazones fueron sanados y reconciliados con ellos mientras explicaban su camino espiritual y sinceramente pidieron perdón por sus deficiencias y pecados pasados.

Emma y yo hemos sido revividos y estamos sumamente honrados de ser parte de la Familia de las Iglesias Cristianas Internacionales! ¡Emocionantemente en los últimos 10 años, el Espíritu ha multiplicado los 42 Discípulos de Portland totalmente comprometidos que plantaron la Iglesia Cristiana Internacional de la Ciudad de los Ángeles en más de 5.000 discípulos, en 76 iglesias, en 31 naciones de los seis continentes del mundo! Es evidente que este no es un movimiento de hombres, sino el mismo Movimiento de Dios! ¡A Dios sea toda la gloria!

John A. Causey III
Cauz1977@gmail.com

 

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